domingo, 8 de diciembre de 2013

¿Quienes son ellos?


Quienes son esos que están peleando allá? - preguntó el cachorro mientras veía como unos seres desconocidos para él luchaban unos contra otros - 

Esos que están allá son los humanos, se llaman así mismo los más desarrollados e inteligentes del planeta, trata de ignorarlos - Respondió el padre del cachorro mientras con su nariz le empujaba un poco para apartarlo tanto como fuese posible de la lucha - 

Y por qué se asesinan entre si? sus manadas no son unidas como las nuestras? - Preguntó de manera curiosa mientras, triste por el derramamiento de sangre, cerraba los ojos y se dejaba guiar por su padre, al cual se le arrimaba lo más posible intentando obtener el calor de su pelaje y así desaparecer aquella fría corriente que en un segundo recorrió su cuerpo - 

Es difícil de explicar, pero lo intentaré, porque quiero que veas la realidad que nos rodea.. - por un momento su padre se quedó quieto, pensativo mientras giraba un poco la cabeza para ver como aquella sanguinaria batalla continuaba y como los cuerpos iban cayendo uno a uno - 

A pesar de tener la inteligencia para crear todo tipo de artefactos, parece que lo único que consiguen crear en cada intento es un medio para destruir aquello que dicen querer cuidar, son los únicos con la capacidad de dominar el cielo, la tierra y el agua a su antojo, su visión no tiene limitaciones, pero aún con todo eso se han dividido por algo tan tonto como lo es su lugar de nacimiento o sus creencias, se asesinan entre si solo por demostrar quien tiene más poder, y como si fuera como no solo se enfrentan con ellos mismos sino que también acaban con todo lo que les rodea, he visto como un bosque entero se ha reducido a cenizas y desiertos solo porque ellos necesitaban los arboles.. - mientras le contaba todo lo que había visto y vivido en su vida no pudo ocultar aquellas lagrimas que empezaban a brotar de sus ojos -

Ellos no son los únicos que habitan este planeta, pero aún sabiéndolo.. solo piensan en su progreso, cada uno de ellos es un ser tan lejano al otro y aunque puedan tener la misma visión y el mismo objetivo buscarán la manera de deshacerse de la otra persona con tal de llevarse todo el crédito o los beneficios que esto pueda traer.

y así, así nos llaman a nosotros animales, cuando a ellos lo único que les queda de humanidad es la forma de su cuerpo, porque ni su pensamiento ni su actuar refleja el verdadero significado de esa palabra. 

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Debilidad



No creas que te extrañaré, por el hecho de como me haces sentir estando a tu lado, por la felicidad que me llena cuando estoy contigo, nada de esto influye en mi, simplemente no te extrañaré - se decía a si mismo mientras caminaba de lado a lado en su habitación, donde.. tan solo un segundo se detuvo junto a la ventana mientras le veía partir en un taxi con rumbo desconocido - 

Ya sabía que todo terminaría así, al final, fue solo un momento de inspiración lo que tuvimos ¿no? - dijo apoyando su espalda en el cristal de la ventana mientras se cruzaba de brazos y cerraba los ojos - aunque... me gustaría que no fuese así, y que cuando diera la vuelta tu siguieras ahí.. sonriendo.. viéndome a través del cristal, diciendo que fui un tonto al creer que te marcharías.. - No pudo evitar sonreír ladinamente mientras abría los ojos y soltaba una pequeña risa - que patético he de verme ahora mismo, deseando que volviera y que todo estuviera bien.. no puedo creerlo..

A pesar de que puedo tener a cualquier persona a mi lado, porque tuve que encontrarme con alguien que me quita los deseos de vivir una vida de libertad, ¿es esta quizás una de esas bromas del destino? ¿es esto lo que merezco por haberme salido de sus manos? puede que ahora el destino no pueda acabar conmigo, pero, en verdad recurrirá a esto para hacerme desear no haber hecho nada de lo que por tanto tiempo estuve orgulloso? - llevó una mano a su cabello y lo revolvió buscando aclarar sus ideas mientras caminaba en dirección a la sala, por su forma de andar se notaba a simple vista que no sabía que hacer, podía simplemente salir y descargar su ira en lo primero que encontrara.. o podría hacer que volviera a la fuerza, pero sabía que no tendría sentido, lo único que lo mantenía en paz era el hecho de que no necesitara usar sus influencias para que se quedara a su lado.

¿Será esto que siento en mi pecho lo que los demás llaman dolor?... ha pasado tanto tiempo que ya olvidé como se sentía la tristeza y la necesidad, pero esto solo puede significar algo.. - llevó una mano a su pecho tratando de sentir los latidos de su corazón  - puede que siempre haya estado equivocado y  aún conservo algo de mi humanidad..

Pensé que morir significaría perder todo aquello que me ataba a la vida, sentimientos, sensaciones, personas, recuerdos, pero hoy me doy cuenta de lo equivocado que estuve, lo único que conseguí al morir fue que el tiempo ya no manipulara mi vida, pero lo demás, lo demás ha estado conmigo siempre..

viernes, 15 de noviembre de 2013

Desesperación



No lo entiendo! me odias? te gusto? me amas?.. dime que es lo que sientes! - gritaba mientras se halaba el cabello con fuerza - Me cuesta trabajo entender que es eso que sientes por mi, a veces me sonríes, otras veces solo me miras y giras el rostro.. que es lo que te sucede?.. acaso ya no soy tan interesante?.. - respiraba con fuerza mientras empezaba a caminar de un lado a otro - a veces creo que me prestas atención y todo está bien.. pero de un día para otro ya no eres tu.. sino que hablo con una pared.. no tienes sentimientos.. simplemente para ti.. desaparezco..

No aguanto más esta situación, te juro que todo esto acabará pronto para los 2.. estoy en mi limite y tu lo sabes.. pero parece que no te importa y sigues actuando como si nada.. pensando que con una de tus sonrisas y al ver tus ojos todo estará bien para mi y volveré contigo solo porque me gustas.. pero no! - dijo con fuerza - No volveré a caer en esa sonrisa.. que solo sabe herirme.. solo sabes ilusionarme y al final me dejas caer con fuerza contra el suelo rompiendo todos mis sueños.. solo te lo diré esta vez.. se acabó.. no vuelvas a hablarme.. a mirarme.. o a intentar encontrarme.. ya no existo para ti.. ni tu para mi... hasta aquí llegó todo lo que habíamos construido.. pero que para ti.. fue solo un juego.. 

En ese momento.. con gran frustración.. la apretó entre sus manos.. y respirando profundamente rompió en 2 su foto.. - ahora soy libre.. de hacer lo que yo quiera.. sin que me importe lo que digas.. lo que hagas.. o lo que pienses.. viviré mi mundo.. y tu no estás en él.. 

tan solo unos segundos después de haber hecho esto.. la puerta de la habitación se abrió lentamente.. y tras ella la silueta de una persona se asomó lentamente.. - Por fin has vuelto!... - dijo en voz alta mientras se le abalanzaba encima para abrazarla con gran fuerza - No sabes todo lo que pasé en tu ausencia.. no vuelvas a irte por favor.. te necesito..

lunes, 11 de noviembre de 2013




Hay muchas formas de amar, yo por ejemplo, amo sus ojos, tienen ese brillo lleno de vida y ese color tan seductor, otros tal vez amarían su piel, es suave, irresistible, he conocido a quienes les ha gustado su aroma, nunca muy dulce, pero tampoco simple, siempre ese toque perfecto que lo hace adictivo.

La conocí un sábado en la tarde, ella estaba sola caminando en la calle... yo siempre fui algo tímido, nunca lo podré negar, pero ella... por ella me arriesgaría a perder mi miedo y me acercaría para hablarle.. así que.. eso fue lo que hice, la seguí un poco nervioso por las amplias calles de nuestra ciudad, parecía que ella buscaba algo, no sé que.. tal vez de compras.. tal vez a algún amigo, no lo sé.. lo único que me importaba era verla tan sonriente.

No era la primera vez que la seguía, algunos podrían haberme llamado acosador, pero no la acosé en ningún momento, mis pensamientos hacia ella no eran para nada sexuales, mucho menos carnales, simplemente me gustaba lo que ella hacía brotar en mi, esas ganas de querer tenerla entre mis brazos y nunca dejarla ir, que ella compartiera su vida conmigo, y sentir en mi pecho el latir de su corazón, eso es lo único que podía pensar y desear al verla cada día..

Recuerdo claramente el día en que armado de valor por fin me acerqué a ella, me temblaban las manos, así que debía empuñarlas fuertemente para no vacilar en ningún momento, mis labios se abrían lentamente mientras intentaba gesticular palabra alguna, pero, mis ojos estaban totalmente fijo en los suyos, pero como no estarlos, en sus ojos se veía la emoción del momento, pasaron unos segundos antes de que pudiera hablarle - Ho..hola.. yo.. qui.. quisiera invitarte.. a...algo de.. de... tomar... - Para mi fue muy difícil decirle eso, por dios! era la primera vez que le hablaba a la mujer de mis sueños.. solo verla ahí frente a mi, tan cerca.. ya era como un milagro, seguro el destino estaba a mi favor..

Ella vio lo nervioso que yo estaba y como empuñaba las manos, de ser una situación diferente pudo haber corrido, más no lo hizo, ella sabia que mis intenciones eran buenas, así que respiró profundo se dio la vuelta y asintió, yo no podía creerlo, mi corazón estaba tan acelerado que creí moriría de la emoción, pero aún así, ni corto ni perezoso traté de entrar un poco más en confianza y puse mi mano derecha en su espalda baja mientras caminábamos a un lugar que sabía que le encantaría.

Mientras caminábamos intenté poner algo de conversación, no sería un buen anfitrión si dejaba que ese hermoso paseo se convirtiese en un momento totalmente aburrido solo porque no me atrevía a hablarle, así que la miré mientras andábamos, sonreí y entrecerrando los ojos comencé a hablar - Sabes, no es la primera vez que te veo, hace un par de días te vi pasar por aquí mismo, siempre me pareciste una mujer hermosa, pero no lo digo por el físico - dije apresurado para que no pensara que solo le hablaba por su cuerpo, eso sería lo peor que podría suceder - es más que nada por tu mirada, siempre me ha gustado, se ve que tienes hermosos sentimientos, tienes la mirada de un ángel.. solo de verte me siento en el paraíso.

Ella se mantenía algo seria, era bastante obvio, seguro que no quería parecer una mujer fácil, por lo que se hacía la difícil e intentaba ocultar sus sonrías más solo conseguía lo contrario, sonreír aunque parecía algo forzada, yo solo la veía así y no pude evitar empezar a reírme, ella se veía el doble de nerviosa de lo que yo estaba antes de hablarle, y era normal, ella vio en mi lo que yo quería que viera, la verdadera persona que soy, y así en cuestión de lo que pareció segundos pasaron casi 30 minutos, con todo ese tiempo caminando llegamos hasta el lugar que sería especial para ambos.

La invité a pasar, seguro no se imaginaba que ese lugar tan hermoso sería mi hogar, le dije que si quería podía ponerse cómoda, así que la lleve hasta la sala y como todo un caballero le acomodé el asiento, era solo cuestión de verla a su rostro para darse cuenta que lo feliz y cómoda que estaba, hasta parecía que no quisiera volver a ponerse de pie, pero como hacerlo si le dí la silla más reconfortante que podía haber en el mundo - espérame aquí, iré a traerte algo de tomar, seguro que estás cansada - le dije mientras agachándome un segundo le ayudé a quitarse esos tacones que por tanto tiempo habían maltratado sus hermosos y delicados pies - siéntete como en tu casa, que si las cosas se dan bien entre nosotros, podría convertirse en nuestro nuevo hogar - susurré casi de una manera inaudible mientras sonría, luego me levanté y caminé hacia la cocina, pero antes de salir de la sala encendí la radio, estaban pasando una buena canción así que le subí el volumen un poco para que ella pudiera escucharla también.

Entré a la cocina, y puse a hervir un poco de agua, le prepararía el mejor té de su vida, busqué en la alacena algo de hierba buena, pero parecía que se había acabado - como puede ser que se me acabe en este momento! - empezaba a desesperarme.. no dejaría que este magnifico momento se volviera un desastre, así que corrí hacia mi habitación, seguro habría comprado un poco más y no la había guardado, como lo había pensado después de buscar por unos minutos la encontré, no como lo esperaba, pero algo era algo, había encontrado unas pequeñas perlitas hechas de hierba buena, las había probado antes con amigos y amigas, y les había encantado así que, esperaba fuese suficiente.

Cuando me disponía a salir hacia la cocina nuevamente vi en el espejo que yo me encontraba todo sudado, mi ropa empezaba a tornarse oscura por la humedad, así a ella seguro y no le provocaría ni mirarme así que rápidamente me cambié de ropa, como quería impresionarla me vestí totalmente de blanco, seguro eso la convencería de que mis intenciones eran nobles y se relajaría mucho más.

Ya con todo listo fui a la cocina, terminé de preparar el té y lo serví, utilicé mis mejores tazas, y con cuidado se las llevé, ella seguía ahí sentada, se veía algo inquieta, pero supuse era normal, me tardé más de la cuenta y seguro pensó que me había ido dejándola abandonada, pero no, no podría hacer algo así, ella era todo para mi.. - Me duelen un poco las manos - me dijo viéndome a los ojos, su mirada se veía ahora algo triste, no podía soportarlo.. parecía que en verdad le dolían, así que me decidí a hacer que no las moviera - No las muevas, seguro es por el frío, debiste haber traído unos guantes, pero yo me ocuparé de eso - sonreí y tome una de sus manos con suavidad, respiraba calidamente sobre ellas al tiempo que las acariciaba para hacerla entrar en calor, ya estando así aproveché y besé su mano en señal de que todo estaría bien.

Vamos, toma un poco de este té, mi madre me enseñó a prepararlo, seguro con eso te relajaras y podremos disfrutar de lo que queda del día, porque ahora en la noche pasaremos el mejor momento de nuestras vidas - decía mientras la miraba a los ojos, y con cuidado llevaba la taza a sus labios para que bebiera un poco, como dije, no quería que moviera sus manos, porque seguro y le causaba más dolor.. así que quería ser tan servicial como me fuese posible.

Pero antes de lo que esperaba, luego de terminar su té dijo que se sentía algo cansada, que descansaría unos minutos y yo le dije que no se preocupara, que si lo necesitaba le prestaba una cama, mi casa era muy grande y tenía habitaciones de sobra donde acostarse, ya empezaba a quedarse dormida por lo que la tomé en brazos antes y lentamente la llevé a mi mejor habitación, no sé como, ni cuando, pero cuando entré ya estaba lista para ella, había una luz lo suficientemente fuerte como para ver, pero tan oscura que se podía dormir sin problema.

Antes de quedarse dormida balbuceo algunas cosas que realmente no entendí, pero me dieron risa.. fue como si dijera que esa ropa no era para dormir.. así que yo algo sonrojado le dije que estaba bien.. que le conseguiría algo más cómodo, por suerte tenía todavía algunas prendas de mis amigas que visitaban mi casa y se quedaban algunos días, era raro, pero siempre que llegaban se iban sin despedirse, seguro que les daba vergüenza tomarse tanta confianza conmigo, pero yo realmente no tenía problema con nada de eso.

Busqué una pijama, pero por más que buscaba alguna rosada solo encontraba rojas y blancas, así que.. para que ambos tuviéramos el mismo color le puse la pijama blanca, luego de eso la acomodé en la cama y mientras esperaba a que despertara busqué unos hermosos brazaletes que tenía guardados para ellas desde el primer día que la vi, seguro le encantarían y me lo agradecería cuando despertara así que se los puse, al igual que unas hermosas tobilleras, cada vez se veía más hermosa, y yo no podía aguantar a que abriera los ojos para que viera lo hermosa que se veía ahora.. 

Así que impulsado por mi felicidad encendí la radio y puse una canción bastante tranquila, subí el volumen lo suficiente para que despertara y cuando vi que abrió sus ojos empecé a caminar lentamente hacía ella, quería que fuese algo sensual, algo que la motivara a conocerme más, quería ser interesante para ella y todo empezó..

Ella subió la mirada y vio sus hermosos brazaletes, luego sacudió un poco los pies y creo que los sintió diferentes, así que subió un poco su cabeza y vio sus dulces tobilleras, creo que todo eso la emocionó muchísimo porque, empezó a cantar la canción que sonaba en la radio, casi que la estaba gritando y yo solo podía reír al escucharla, su voz era tan hermosa, no quería que dejara de cantar así que le subí más el volumen a la música, luego llegué hasta el borde de la cama y estirando mi mano hacía su rostro acaricié lentamente su mejilla derecha, ella giró el rostro e intentó morder mi dedo, me hacía saber que a ella le gustaban las caricias un poco más fuertes así que asentí y con el revés de mi mano acaricié con un poco más de fuerza su rostro, ahora se veía más feliz.

Empecé a bajar lentamente mi mano por su cuello, habíamos dejado las palabras de lado, ahora todo podíamos verlo en nuestros ojos, yo veía la emoción en los de ella, y seguro que ella veía la felicidad en los míos, pero eso no era suficiente para ella, empezaba a sacudirse un poco levantado su pecho para que bajara más mi mano, al parecer era algo atrevida, pero igual seguía gustándome, yo me acerqué a su rostro y con un dulce movimiento besé sus labios con todo el amor y la dulzura que tenía mi corazón.

Ella correspondió mi beso y simplemente se relajó un poco más, pero yo no separé mi rostro del suyo, al contrario apoyé mi frente en la de ella y la miraba fijamente a los ojos mientras continuaba acariciando su cuerpo lentamente... pero en un segundo recordé que yo tenía una sorpresa para ella, una sorpresa que la dejaría totalmente enamorada. 

De la repisa que estaba junto a su cama tomé una rosa, la rosa más hermosa que alguien haya visto nunca, me costó trabajo conseguirla, habían muchos tipos de rosas, pero ninguna perfecta para ella, así que tuve que salir de la ciudad a conseguirla y fue un gran reto. pero la conseguí, y con ella empecé a acariciarla por la mitad de sus pechos, con gran delicadeza bajé un poco hasta llegar a su abdomen y con la punta de la rosa tracé un pequeño circulo al rededor de su ombligo, esta sería una noche perfecta, la mejor de su vida.

Nunca perdí de vista sus ojos, con cada roce que daba a su cuerpo estos se abrían más y más, hubo un momento en que estos se tornaron algo cristalinos, pequeñas lagrimas empezaban a brotar de sus ojos, al tiempo que gritaba que me amaba.. yo solo pensaba.. "me ama?, no nos conocemos mucho y ya puede decir que me ama?, vaya que en verdad le ha encantado todo lo que le he preparado, pero no es suficiente, quiero que lleguemos al final de esto, así ella nunca podrá decir que conseguirá lo que yo le doy en otra parte" 

No fue sino hasta que llevé mi mano sobre su corazón que se tranquilizó, mantenía la mirada fija en mis ojos y sonreía, yo me quedé quieto y una vez más bese sus labios con amor, seguido de un dulce beso a su frente - Nos quedaremos juntos por siempre, puede que lo diga algo pronto, pero sé que esta noche unirá nuestras almas por la eternidad - Musité junto a su oído mientras sentía el dulce latir de su corazón en mi mano, estaba tan cálido su cuerpo y su mirada se mantenía tan dulce y pura..

Pero antes de que todo terminara, ella me miró, y derramando una ultima lagrima me dijo - Por la eternidad estaré contigo - y cerró los ojos para irse a dormir, vamos, que esperaban? fue una noche muy intensa para ella, después de todo lo que pasamos lo menos que podía hacer era dormir.. ahora podía tomarse su tiempo y descansar tanto como quisiera..

A la mañana siguiente empecé a recordar todo mientras la veía aún dormida.. me preguntaba muchas cosas.. una gran cantidad de pensamientos atravesaba mi mente tan rápido que no sabía que pregunta responder primero, pero habían unas en particular que resaltaban más que las otras..

¿Que hubiera sucedido si no me hubiera acercado a ella mientras estaba sola?¿si no hubiera sujetado mi arma con fuerza frente a ella hubiera salido corriendo?¿Cuando la amarré a la silla del sótano se sintió verdaderamente cómoda?¿ella sabía lo que le esperaba cuando bajé con mi bata de carnicero?¿si no la hubiera drogado se hubiera tranquilizado?

Esas preguntas eran algo difíciles incluso para mi mismo, ninguna de mis amigas logró darme las respuestas. tal vez porque nunca pudieron volver a decir nada, o tal vez porque yo las impresioné bastante, pero aún así.. estoy satisfecho de haber visto su cara de emoción cuando acaricié su rostro con fuerza, puede que haya sido algo extremista, pero no pareció quejarse cuando su nariz empezó a sangrar al contrario, se veía bastante feliz, pero que quería que hiciera, son pocas las mujeres que se quedan quietas cuando las acuestas en una mesa de cirugía, no sé si es por el hecho de que el metal es muy frío, o porque les da la sensación de que algo malo les sucederá.

Al menos se emocionó con mi rosa, sé que esa si le encantó, se veía en sus ojos y en su forma de cantar que en verdad le gustaba, o.. quizás esas lagrimas no eran de alegría sino de dolor? y esa melodiosa voz no era por la música sino gritos de dolor? pero... por qué dolor? si rosa no le hace daño a nadie.. al contrario.. la afilé tanto como para que la carne de su cuerpo pareciese mantequilla frente a su filo.

Bueno, ya no es tiempo de preguntarme si le pudo haber dolido o no, lo que sé es que dijo que me amaba.. o bueno.. eso creo.. con la música no podía distinguir si decía que me amaba.. o que parara.. al final.. todo es lo mismo.. 

Su corazón se mantuvo siempre tan cálido en su pecho, en su cuerpo.. incluso, aún en mi mano seguía tan acelerado y vivo.. no podré olvidar esa dulce sensación.. esa.. la sensación del amor.. el amor de su corazón que recorría mi cuerpo.. ohh.. cuanto placer.. ahora ella se encuentra durmiendo.. y su corazón seguirá aquí conmigo.. tal vez.. ella se vaya durante la noche.. como todas mis amigas.. avergonzada por haberse aprovechado de mi hospitalidad.. pero no importa.. siempre tendré algo que me haga recordarla.. - dijo mientras jugaba con un frasco en sus manos.. parecía cuidarlo mucho.. y.. como no hacerlo.. si dentro de este se encontraba el dulce y tierno corazón de su amada.. o se podría decir.. de una de sus tantas amadas..

sábado, 9 de noviembre de 2013

Explosión de color..



Es difícil creer que aún en un momento tan sencillo como puede ser hablar con alguien, por un minuto, un segundo o una simple sonrisa basta para hacer que tu mundo se pinte de múltiples colores que nunca antes lograste ver por tu propia cuenta.

A veces piensas en buscar a la persona perfecta en los lugares donde crees debe estar, pero, es grande tu sorpresa cuando encuentras que quien te haría inmensamente feliz se encontraba a tu lado todo el tiempo, tal vez no conocías a esa persona, no habían hablado antes, cruzaron palabras unas veces pero nunca se conocieron más a fondo.

Pero es ahí cuando la conoces, está a tu lado, no sabes que decir, así que lo único que se te ocurre es una frase sin sentido, te arrepientes de lo que dijiste y te avergüenzas como nunca antes lo habías hecho, pero, en vez de ser algo malo, esa persona te mira, sonríe y unos segundos después se ríe, y ahí te desconectas te la realidad... su sonrisa, sus ojos, sus labios que empiezan a abrirse y dejando brotar tan hermosa melodía como puede ser su risa, no quieres que se momento acabe, así que lo atesoras como si fuese a ser el ultimo que puedas ver.

Respiras profundo, y tus manos empiezan a sudar, te gustaría tomarla entre tus brazos y con fuerza llevarla a tu pecho para fundir aquella dulce sensación en tu corazón, mas sin embargo te contienes, no quieres arruinar aquel momento, sientes que cuando la abraces todo habrá acabado, tendrán que despedirse y deberás esperar a que ese momento vuelva a repetirse pero sabes que no es así, por eso ahora solo te concentras en recordar cada cosa que dice, por muy insignificante que creen que sea.. para ti tiene mucho sentido, y es un recuerdo que no quieres dejar pasar..

Después de unos minutos que para ti han parecido segundos todo queda en silencio, te le quedas viendo.. es difícil dejar de hacerlo.. crees que la miras mucho y volteas un poco el rostro.. pero tus ojos saben lo que quieren.. quieren seguir admirando tanta belleza, algunos dirán que es una persona ordinaria.. pero para ti es única.. por eso te acercas lentamente y con muchos nervios besas su mejilla.. te separas y apenado totalmente tomas tus rodillas con fuerza.. que has hecho.. seguro pensará mal de ti.. pero no.. ella sonríe y te da las gracias.. 

Te sientes aliviado, y al mismo tiempo feliz, tal ves no fue el beso que todos querrían, pero tú buscas cuidar a esa persona, no quieres que nadie la toque.. ni tu mismo.. no todavía.. quieres que el momento en que suceda sea el perfecto, para ti ahora es perfecto.. pero quieres que lo sea para ella también.. así qué la miras a los ojos.. sonríes.. y le pides que se vean otra vez con miedo a que pueda negarse.. 

Acepta y ahora eres el hombre más feliz del mundo.. tal vez para tus amigos eres un tonto.. pudiste haberla besado, y si ella se enojaba no importaría.. porque lo importante es solo besar.. pero para ti no es así.. lo importante para ti es poder tenerle cerca.. pues es su presencia lo que hace que todo sea perfecto.. fuese en otro cuerpo.. fuese en otra edad.. para ti mientras sea ella.. todavía existirá la felicidad.. 

jueves, 7 de noviembre de 2013

Me contarías una historia? Final


Eran casi las 11 de la noche y la chimenea seguía encendida, no faltaba mucho para que empezara a caer dormido cuando se escucharon unas pisadas que se iban acercando lentamente y al girar el rostro apareció nuevamente el pequeño niño en la sala, se estaba frotando los ojos suavemente mientras caminaba - ¿Que sucede? no puedes dormir? - le preguntó al niño a manera de susurro mientras dejaba que se acercara hasta que se sentó a su lado - 

El niño negó con la cabeza mientras pasaba su mano suavemente sobre el perro acariciando su pelaje - quiero terminar de escuchar la historia Vann - musitó con un pequeño bostezo al tiempo que se recostaba hasta dejar apoyada la cabeza en uno de los costados de su compañero animal -

Está bien, ponte cómodo y seguiremos por donde lo dejamos ayer - susurró fijando su mirada en el fuego de la chimenea que permanecía tan vivo como la noche anterior -

Luego de salir de la casa salió a encontrarse con alguien, parece que lo había tenido planeado desde hace un tiempo, se veía como algo importante para él.. - ¿Lograste conseguirlo? - Preguntó varias veces a un hombre misterioso - Claro que lo conseguí, aunque no ha sido sencillo, por eso mismo te costará un poco más de lo que acordamos - fue lo que le respondieron a sus preguntas mientras le entregaban una pequeña caja - Muchas gracias, sé que te avisé con poco tiempo pero en verdad es importante para mi.. -

Luego de eso volvió a su auto y llamó a su esposa - Cariño, tengo algo para ustedes, espero y esto al menos cuente para ganarme el puesto entre tus brazos - se escuchaba bastante emocionado y no hacia más que jugar con la pequeña caja en sus manos - 

En serio? me pregunto que puede ser.. debe ser algo bueno como para que te escuches tan feliz.. que por cierto.. no estabas en el trabajo? - preguntó algo curiosa mientras reía - espero y no me estés mintiendo..

Ah? claro que no.. e.. estoy en el trabajo.. es solo que.. estuve mirando unas cosas y encontré algo que sé les gustará.. eso es todo - estaba intentando mentir lo mejor que podía y su voz empezaba a escucharse al nerviosa por lo que apresurado se despidió y colgó el teléfono - vaya, no sé como lo hace pero.. siempre me ha resultado difícil esconderle algo.. - pensó mientras se reía, encendió el auto y salio camino a su trabajo ya que debía recoger algo - 

habían pasado un par de horas desde la ultima llamada que hizo, pero era obvio que demorara tanto, debía ir a buscar el empaque para su tan preciada sorpresa.. y por error lo había olvidado en su oficina.. - Oh vamos, donde está.. donde está - preguntaba una y otra vez mientras revolvía todos los papeles de su escritorio, vació cada uno de los cajones hasta que después de tanto logro encontrarlo - Por fin! pensé que lo había perdido - exclamó aliviado al tenerlo por fin entre sus manos - Ahora si, a disfrutar de una hermosa noche con mi familia.. - respiró profundo y lleno de alegría volvió a su casa para encontrarse con su amada esposa y su hijo - 

Eran aproximadamente las 8 de la noche cuando volvió a casa, estaba algo desarreglado, un poco cansado pero a final de cuentas emocionado... tomó el pomo de la puerta con una mano, pues en la otra traía el pequeño regalo, y muy lentamente la abrió esperando que nadie se diera cuenta de que había vuelto.

Escuchó a su mujer hablando en la sala, no sabía quien estaba con ella, era una voz que nunca antes había escuchado mas sin darle mucha importancia continuó adentrándose hasta llegar a las escaleras, en la lejanía escuchaba los murmullos del bebé, al parecer seguía despierto, lo cual era un poco raro pues se suponía que su hora de dormir había pasado hacía ya un rato, entró a la habitación del niño y viéndolo en la cuna sonrió - ¿Como está mi campeón? - Tomó al niño en brazos y lo abrazo con fuerza, el pequeño lo único que hizo fue reír y lanzar un pequeño grito de alegría mientras abrazaba a su padre tan fuerte como podía - en ese momento supo que su esposa subiría a ver al niño así que se escondió tras la puerta para que no lo vieran y así poder sorprenderla.

Al escuchar eso la madre algo desconcertada subió las escaleras con cierta prisa y cuando entró a la habitación vio a su hijo de pie en su cuna agarrado del barandal viendo a la lejanía donde de un momento a otro empezó a llorar - ¿Ya te has dado cuenta cierto? - le preguntó al niño mientras lo cargaba y mecía lentamente - claro que te diste cuenta, debiste hacerlo antes que yo.. - Susurró junto al oído del bebé al tiempo que un par de lagrimas empezaban a brotar de sus ojos seguidas de un pequeño llanto - 

El hombre al ver tal escena, preocupado, salio de su escondite - Que sucede? por qué están llorando? - al ver que no le respondían empezó a desesperarse y llevó sus manos a los hombros de su esposa, pero con una gran sorpresa se encontró cuando sus manos pasaron a través de ella como si de una simple ilusión se tratase - pero.. que está sucediendo.. Andrea.. - era doloroso para él escuchar a su familia llorar sin poder hacer nada.. - que es lo que está sucediendo.. alguien.. por favor.. digame.. - ante tanto sufrimiento no pude hacer más que apoyar su espalda contra la pared y poco a poco dejarse caer hasta quedar sentado agarrando su cabeza lleno de una gran frustración -

Señora, disculpe.. hemos encontrado algo que le pertenece.. - al escuchar esto la mujer se dio vuelta al mismo tiempo que él levanto la vista para ver quien estaba ahí, y grande fue su sorpresa cuando vio que un policía era quien se dirigía a su esposa - Lamentamos mucho lo sucedido.. - fue lo ultimo que escuchó antes de ver que aquello que habían encontrado era la pequeña cajita que él aún tenia en manos - pero, no puede ser, yo tengo su sorpresa aquí en mis manos.. - con fuerza apretaba la caja en sus manos pero nada sucedía, incluso intentó rasgar el empaque para ver el regalo, pero sin importar cuanta fuerza hiciera no podía abrirlo.. - no.. puedo.. hacerlo... por qué! por qué! - 

Cuando ella tomó el regalo con un leve movimiento y con gran cuidado abrió el empaque y viendo la pequeña caja la destapó, adentro había una nota que decía: - Tal vez pensaste que me había olvidado de algo tan especial como lo es el día de hoy, pero quiero mostrarte que jamas sería capaz de hacerlo, porque es justamente hoy.. que se cumple un año desde que llegó la razón del por qué te amo tanto.. y de lo que llena de felicidad todos mis días.. Solo quiero darles lo mejor de mi, y que tengan una vida tan hermosa como ustedes han hecho la mía.. Los amo..

Debajo de la nota había algo todavía y al verlo Andrea empezó a llorar más, pues ahí en esa pequeña cajita se encontraban 2 dijes, cada uno con la foto de los tres el día en que su hijo nació.. y detrás de ellos un grabado que decía - "El día que empezó mi verdadera vida"..

La policía le dijo que su esposo había muerto en un accidente de transito, al parecer trató de evadir a un auto que se pasó al carril por donde venia él y perdió el control del auto.. - esa fue la explicación que dio la policía sobre el accidente.. - 

Pero, por qué no recuerdo nada de eso?.. yo.. yo llegué sano y salvo a casa.. yo.. estoy vivo.. - se decía a si mismo mientras se ponía en pie y se acercaba por la espalda a su esposa - Yo sigo aquí, y aquí me quedaré ustedes, los seguiré cuidando.. porque con ustedes está mi vida.. - en ese momento al decir eso el bebé estiró los brazos hacia la espalda de su madre y acaricio el rostro de su padre sonriendo - si, así es.. aquí me quedaré contigo

Fue en esa misma noche cuando los agentes de la policía se habían ido que sin saber de donde, un perro negro entró por la puerta trasera de la casa, parecía haber estado en ella antes, pues una vez adentro caminó a través de la sala hasta que encontró al bebe y moviendo la cola se recostó junto a él observándolo.. - Parece que te has perdido - Musitó la mujer al ver al perro tranquilo junto a su hijo - Espero puedas quedarte con nosotros..

Desde entonces.. aquel perro se ha quedado con su familia.. cuidando de ambos.. - Musitó el perro mientras respiraba profundamente - 

qué? solo así?.. que pasó con el bebe?.. y con la mujer?.. fueron felices al final?.. - preguntaba el niño inconforme con la historia que le habían contado -

Dímelo tu a mi, has sido feliz? - Le preguntó el perro al niño lamiendo su mejilla dulcemente - es tu historia.. no la mía.. - exhaló una pequeña corriente de aire sobre el rostro del niño moviendo así su cabello - 

Eso significa que tu eres el perro negro que llegó?.. - se quedó pensativo mientras miraba a su amigo y luego de unos segundos soltó una pequeña risa y lo abrazó con fuerza - Buen intento Vann, Estás mejorando con tus historias, por poco y me la creo.. si hubieras sido tu el perro de la historia no tendrías forma de saber que fue lo que le sucedió a él en todo momento.. pero me gustó mucho.. 

Es la verdad Campeon.. - alcanzó a decir antes de que las luces de la sala se encendieran y detrás de ellos apareciera la misma silueta femenina pero esta vez se alcanzaba a ver totalmente - 

Maxi, ya deberías estar durmiendo... - dijo aquella mujer mientras se inclinaba para tomar al niño en brazos y abrazarlo - estaba escuchando una historia de Vann, mamá.. una sobre mi padre.. - bostezó un poco mientras envolvia el cuello de su madre con sus brazos y cerraba lentamente los ojos - esta ha sido la mejor historia que me ha contado.. pero seguiré esperando a que me cuente la verdadera.. 

Sabes bien que Vann no puede hablar cariño, los perros no hablan.. - dijo mientras se daba la vuelta y salia de la sala llevando al niño hasta su habitación - Descansa ahora.. ten hermosos sueños.. que aquí estaremos siempre para ti... - con ternura lo arropó y antes de poder despedirse sintió como la halaban por el cuello.. era el niño que había tomado su collar.. y con cierta curiosidad en sus ojos lo abrió.. - era verdad.. - escuchó de sus labios que poco a poco se convertían en una sonrisa.. y segundos después.. se quedó dormido.. - 

La mujer apagó las luces de la habitación y volvió a la sala donde sentado la esperaba Vann.. fue como si sin necesidad de palabras se comunicaran.. ella se agachó.. lo miró a los ojos y con un par de lagrimas en sus ojos lo abrazo con fuerza - Gracias por quedarte con nosotros.. - tomó el dije de su collar con una mano y viéndolo susurró - Solo un verdadero padre haría esto para quedarse con su hijo.. Te amo..

FIN

Un Simple Peón


Hoy recordé la vez que me dijeron que en el tablero de ajedrez yo era únicamente un simple peón, que por eso mismo yo no podía apuntar a algo grande, sino que debía mantenerme en mi lugar.. esa misma noche me quedé pensativo.. - ¿será que en verdad soy tan insignificante como un peón? - me pregunté una y otra vez mientras daba vueltas en mi cama, hasta que llegó el momento en que lo entendí, supe que aquello que me habían dicho era en parte verdad..

Sí, tal vez soy un simple peón, pero no por eso no puedo aspirar a ser alguien grande, porque todos somos peones en algún momento, he ahí donde está la esencia de la vida, ahí es cuando tu mismo forjas tu destino, porque un peón, si sabe moverse, si sabe aprovechar sus oportunidades, puede llegar al final del tablero y desde ese momento ser la pieza esencial..

y es por eso que hoy decidí compartir esto con todos, recuerden que no pueden menospreciar a los demás, porque ese insignificante peón que hoy ven, el día de mañana puede que sea su tormento, o en un buen caso, su salvación..

miércoles, 6 de noviembre de 2013

¿Me contarías una historia?


Recuerdo como ayer, en mis pocos minutos de salida, logré ver unos pequeños niños jugando en la mitad de la carretera, fue un corto momento de felicidad, pero, me recordó esos tiempos en los que yo jugaba con él de la misma manera - sonrió un poco mientras se recostaba junto a la chimenea mirando aquel lento e hipnótico baile de las llamas que con gran lentitud consumían la madera - Es difícil creer que aquellos momentos de gloria hayan pasado tan rápido..  

Vamos Vann, cuéntame un poco de como era, sabes que siempre me ha gustado escucharte hablar de él - Escuchó no muy lejos de donde estaba y girando un poco el rostro vio a un inocente y joven niño sentado detrás de él sobre un pequeño cojín rojizo - 

Está bien, acércate un poco y te contaré la historia de como empezó todo - Musitó mientras tomando un poco de aire cerraba los ojos dejando que sus recuerdos llenaran su mente - Fue un 6 de Septiembre cuando todo comenzó...

El día estaba claro y en la radio decían que permanecería así, él se levantó y sonriendo al verla dormida le dio un beso en la frente seguido de una leve caricia a su mejilla - Buenos días - le susurró al oído esperando que fuese suficiente para despertarla -  ¿Ya es de día? - fue todo lo que escuchó como respuesta mientras sentía como en su espalda se posaban un par de delicadas y pequeñas manos que lo halaban, hasta que sin darse cuenta se encontraba recibiendo un dulce y tierno beso - 

Si, has dormido más de la cuenta - dijo luego de corresponder aquel beso dejando ver una leve sonrisa - Deberías levantarte, el bebé podría despertar en cualquier momento y seguro que lo primero que querrá es estar en tus brazos... - la habitación se vio envuelta en un silencio total por unos cuantos segundos hasta que se vio interrumpido por una pequeña risa entre dientes - vaya.. que celoso me siento, ahora él tiene toda tu atención - murmuró viéndola fijamente a los ojos con los de él entrecerrados sin poder evitar sonreír -

Bueno, sabes que desde que él nació no hay nadie más que merezca estar entre mis brazos y ser el dueño de mis miradas - contestó ella a modo de burla mientras se levantaba de la cama caminando ahora hacia el baño - ademas, no te viene mal algo de competencia.. tal vez.. pueda cambiar de opinión y dejar que alguien más ocupe un lugar entre mis brazos, junto a nuestro bebé -

Luego de eso, lo siguiente que recuerdo es que él salio de la casa dejándola a ella junto al bebé, le dijo que iría a trabajar, a pesar de que era un sábado debía ir al trabajo, o bueno eso fue lo que le dijo, pero en verdad tenía otros planes.. 

Otros planes? - preguntó el niño con curiosidad acercándose cada vez más al gran perro negro - ¿que tipo de planes? que podía ser tan importante como para tener que mentirle a ella de esa manera? - le preguntaba con una mayor insistencia - 

Eso lo dejaremos para otra noche, ahora... debes descansar... - musitó al ver como una silueta femenina se encontraba recostada en el marco de la puerta que daba hacia esa sala -

lunes, 4 de noviembre de 2013

Cautivo en tus deseos


Que es aquello que tanto observas? - escuchó mientras mantenía su mirada fija en aquellos bosques lejanos que podía ver a través del cristal - 

Aquello que todos miran pero que nadie se ha tomado su tiempo de ver realmente - susurró mientas posaba una de sus afiladas garras en el cristal - Pues es difícil para mi ver como todos los que están allá afuera ignoran lo que les rodea.. el peligro que los acecha, la felicidad que desprecian.. son tantas las cosas que podrían aprovechar.. 

Mientras se daba lentamente la vuelta para darle la espalda al cristal sintió como una ligera brisa suspiraba junto a sus orejas - Y que te hace diferente? por qué crees que tu si puedes ver lo que ellos no? que te hace ser tan especial para merecer lo que ahora parece inalcanzable? - 

Porque cuando te encierran por tanto tiempo, y dejas de pensar en lo que harás.. comienzas a ver en todas partes oportunidades, momentos que se volverían únicos.. tal vez... - se quedó pensativo unos segundos mientras veía el reflejo de sus ojos en aquel cristal que por tanto tiempo lo ha mantenido cautivo - te arrepentirías de nunca haber enfrentado el miedo de mirar más allá de donde te permiten ver..

La Busqueda


Porque aún no has terminado, tu viaje apenas empieza, aquí es donde en la nieve se van quedando tus huellas, aún eres fuerte, aún te sientes vivo, es por eso que aquí se forja tu destino, tal vez sea un duro viaje, tal vez te falte coraje, pero gracias a tu instinto no te detendrá nadie.

Tu vida ha estado llena de luchas, pero siempre te has mantenido en pie, siempre esperando el momento en que llegue ese amanecer, a veces crees que es solo un sueño, tal vez sea tu mayor deseo, pero sabes que cuando lo veas todo este sacrificio habrá valido la pena.




domingo, 3 de noviembre de 2013

Perdido


Camina solo, camina distante, se pierde al igual que un alma errante, que buscas, que anhelas, si tu vida está llena de pena.. no olvides, no pienses, tal vez así un día lo encuentres..

Levántate...


Sumido en la bruma de su pensamiento, el lobo blanco va perdiendo el aliento, la vida, su alma y su preciada calma, ¿qué sucede, qué te aprisiona, qué es aquello que tanto te ahoga?, no puedes parar, no puedes gritar, solo puedes sentarte a esperar... no mires atrás, no intentes soñar, solo de pensarlo te podrías lastimar, deja ya de vivir tu pasado, deja ya de lamentar lo que por tanto tiempo quisiste evitar, ahora está hecho, no tienes remedio, solo puedes seguir y cargar con ello, se fuerte, se consciente, que todo lo que hiciste te ha hecho valiente, vamos.. levántate, es hora de que seas quien eres.. 


¿Prometes Esperarme?



Me esperarás?.. - preguntó mientras se giraba y con la mirada baja empezaba a caminar hacia aquel lugar desconocido que se postraba ante sus ojos -

Claro que te esperaré, ningún invierno será lo suficientemente fuerte para arrancar de mi cuerpo la esperanza de que volverás a mi lado.. - contestó el lobo que mientras sentía la fría nieve caer sobre su pelaje - Solo no olvides sea a donde sea que vayas que existe un lugar donde hay alguien deseando que regreses...

Prométeme que esperarás.. - dijo en un susurro melancólico al tiempo que el viendo helado hacía crujir las hojas y ramas de los arboles de aquel bosque - 

Es una promesa... - musitó en un ultimo aliento, los ojos del lobo se cerraron lentamente mientras una pequeña corriente de vapor brotaba de su nariz quedando inmóvil sobre la nieve, había prometido guardar su vida para vivir junto a él en el bosque de la eternidad donde una vez todo fue tranquilidad -

¿Que es lo que ven en mi?




Qué es lo que ves en mi? que es lo que soy? - preguntó a su reflejo, aunque este tenia el pelaje de un color blanco sabía que era el mismo -

Tu eres lo que tu deseas ser, aquello que tu corazón grita y anhela vivir.. - escuchó en su menté mientras la luna le mostraba frente a sus ojos que su reflejo había tomado vida y un cuerpo propio - 

Pero entonces por qué todos me creen tan destructivo, por qué creen que en mi solo hay maldad cuando lo único que deseo es amar.. - decía en lagrimas mientras rasgaba su pecho desesperado por el dolor - 

Es porque creen que tras tu oscuro pelaje y vida de soledad, no existe la luz y la pureza de un alma como en verdad somos, nunca entenderán que quienes son violentos y destructivos son ellos, y que somos victimas de su odio y miedo... - fue lo ultimo que dijo antes de recobrar la conciencia sobre lo sucedido, ese fue el primer momento en que el lobo negro escucho y vio su alma -